martes, 9 de mayo de 2017
ACTIVIDAD A REALIZARTEMA 9
1. Consulta que es un mentefacto y como se realiza, y mediante este ordenador gráfico realiza una sinopsis conceptual del tema anterior.
lunes, 8 de mayo de 2017
Tema 9; SUBJETIVISMO Y RELATIVISMO
A. DEFINICIÓN
Subjetivismo es: “Toda teoría del conocimiento donde el carácter de verdad se hace dependiente en una forma o, en otra, de la constitución del sujeto que conoce [...] Toda teoría que pueda afirmar que lo que es verdad para un sujeto puede no serlo para otro.”
El subjetivismo en general es la reducción de toda verdad y moralidad a la individualidad psíquica del sujeto particular, siempre variable e imposible de trascender, sin posibilidad alguna de validez de una verdad absoluta universal. El subjetivismo limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga.
El relativismo, se asemeja mucho al escepticismo, pues tampoco admite ninguna verdad absoluta, que tenga validez universal: “Pero mientras el subjetivismo hace depender el conocimiento humano de factores que residen en el sujeto cognoscente, el relativismo subraya la dependencia de factores externos. Como tales considera la influencia del medio, del espíritu, del tiempo, la pertenencia a un determinado círculo cultural y los factores determinantes contenidos en él.”
Para una mayor comprensión de lo anterior, observa los siguientes vídeos:
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B. ORIGEN DEL SUBJETIVISMO Y RELATIVISMO
Esta doctrina filosófica, al igual que el escepticismo, aparece en la antigüedad. El subjetivismo se origina en el siglo V a.C.: “Para el griego, la patria constituía una necesidad absoluta, sin la cual no podía vivir. Los sofistas, los maestros de la sabiduría, fueron los primeros que aportaron la reflexión subjetiva y la nueva doctrina, en la que cada cual ha de obrar según su propia convicción.”
La reflexión sobre la naturaleza había llegado a un callejón sin salida, y no es extraño que el hombre volviera la vista hacia sí mismo, para preguntarse sobre el sentido de su propia vida, abandonando provisionalmente la consideración de la naturaleza. En Atenas se establece una vida democrática que le hace propicia para el pensamiento atento al vivir personal (subjetivismo), dejando las cosmologías y las cosmogonías.
C. REPRESENTANTES EN LA ANTIGÜEDAD
Pensamiento. Toda la filosofía de Protágoras está basada en una concepción heraclitiana de la realidad, del ser. “De Heráclito y Anaxágoras toma la idea de que las cualidades contrarias están simultáneamente presentes en todas las cosas.” Al presentarse la realidad como algo en constante cambio, tanto el sujeto como el objeto, es lógico que no pueda admitirse nada inmutable, universal y necesario.
“La sensación es la única forma admitida por Protágoras, se transforma constantemente en función, ya del objeto sentido, ya de las mismas disposiciones del sujeto sentiente.” En esta tesis está encerrada en un modo potencial la totalidad de su doctrina.
“La materia, es decir, el ser, es percibido por los sujetos cognoscentes. Según sus diferencias individuales, a distintas disposiciones del sujeto, corresponderán distintas representaciones del objeto, y estas disposiciones se puede decir que nunca son idénticas.” Esta concepción de la realidad y del conocimiento servirá de base para la famosa teoría de que el ser es fluyente; el alma no es otra cosa que sensaciones que, por su naturaleza y pluralidad de disposiciones naturales dadas en cada hombre, son fluyentes. Por eso:
“El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, y de las que no son en cuanto que no son” (Frag. 1). Este aforismo nos da a entender que: “el conocimiento no puede ser universal y necesario para cada uno y todos los hombres, sino individualizado en cada uno de ellos sin que pueda haber ninguna comunidad cognoscitiva.” También expresa este aforismo un relativismo absoluto.
Pensamiento. Gorgias también perteneció al grupo de los que suprimieron el criterio de verdad, no por las mismas dificultades que Protágoras y su escuela, En su libro “De la naturaleza o sobre el no ser”, establece gradualmente tres tesis que constituyen la más alta expresión del “nihilismo filosófico”: “La primera, nada es; la segunda, si algo fuese, sería incognoscible; la tercera, si algo fuese y lo conociésemos, sería incomunicable a los demás.”
Con la primera proposición niega Gorgias la realidad; con la segunda, el conocimiento, y con la tercera, la validez del lenguaje. Un escepticismo tan radical jamás se ha vuelto a dar en la historia.
Defiende la primera proposición así: nada es, ya que si algo fuese, o habría comenzado a ser, o sería eterno. No puede comenzar a ser, según demostraron ya los eleáticos, luego tendría que ser eterno; mas lo eterno es infinito, pero lo infinito no existe en parte alguna. La incognoscibilidad de lo real la intenta justificar por la falta de homogeneidad entre el ser y la mente; el defecto de validez en el lenguaje, por la incongruencia entre la palabra y el pensamiento que ella expresa.
La moral para Gorgias es puramente circunstancial, en cambio para Protágoras es un conjunto de reglas establecidas por cada grupo social, lo que deriva que la moral puede ser enseñada y aprendida. Con Gorgias y Protágoras se extingue la primera generación de sofistas, ellos contribuyeron a dar nuevos rumbos a la especulación filosófica griega.
D. PRINCIPAL REPRESENTANTE CONTEMPORÁNEO
Pensamiento. La originalidad de Nietzsche se evidencia en su carácter inclasificable. Educado en la rígida escuela post – romántica, que retoma “la imposibilidad del conocer”. “En él no se encuentra un voluntad de sistema, no por ello carece de unidad su obra filosófica, la cual brilla por su expresión. El aforismo es la forma en que se plasma su pensar instantáneo”.
Cuando Nietzsche ataca el idealismo no se dirige a una escuela filosófica en particular sino a la categoría misma de ideal. Nietzsche es el máximo exponente del nihilismo, el cual significa que “nada tiene valor, nada es conocido. El Nihilismo de Nietzsche es más una posición teórica sofística que filosófica. El pensamiento de Nietzsche es un pensamiento negativo”.
El pensamiento de Nietzsche está enteramente expresado en los principios de su nueva valoración, que comprende la subordinación del conocimiento a la necesidad vital e inclusive biológica, la formación de una lógica para la vida, el establecimiento de un criterio de verdad según la elevación del sentimiento de dominio, la negación de lo universal y necesario, la lucha contra todo lo metafísico y lo absoluto.
La filosofía de Nietzsche es, en buena parte, una destrucción de los supuestos básicos de la filosofía tradicional, destrucción que se concibe como el acto impío de supresión de los presupuestos teológicos encubiertos de la tradición. “La ilusión del conocimiento absoluto es uno de los supuestos: no hay conocimiento más que en los límites de la especie humana y validez para ésta, exclusivamente; no tenemos un conocimiento del ser en sí de las cosas, sino de su ser para nosotros, para los miembros de una especie biológica determinada”.
Nietzsche después de haber abandonado a sus maestros Wagner y Shopenhauer es influido totalmente por la ilustración y los hombres de ciencia, y hasta por el positivismo. De entonces son sus ideas del agnosticismo metafísico y del eterno retorno, así Nietzsche se atreve a negar la posibilidad de la metafísica al igual que todo conocimiento de Dios y la inmortalidad del alma. Conjuga esta pérdida de la fe con la afirmación de la voluntad de vivir presente en su inicial periodo de pensamiento:
“Si el mundo es múltiple, cambiante y aparente, y el hombre está guiado por esa multiplicidad a través de los instintos, no podrá existir nunca la verdad absoluta; frente a la metafísica platónica y cristiana, Nietzsche reclama una visión irracional del Universo. La verdad no puede ser algo absoluto ni definitivo, sino que será siempre relativa, individual, o como el mismo lo expresó "la verdad consiste en estar siempre en el error". Dentro de esta relatividad, será más verdadera aquella perspectiva que favorezca la vida, aquella que siga los instintos vitales”.
E. ACTUALIDAD DEL PENSAMIENTO
Casi todo el pensamiento negativo del siglo XX se encuentra en Nietzsche, más o menos desarrollado. El subjetivismo es el pensamiento que forma ambiente de nuestra época. Se presenta de dos formas: psicologismo y la biologista; el razonamiento de ambas tendencias es el mismo, sólo que ésta última avanza un paso más.
El psicologismo actual afirma que las leyes de la verdad son leyes constitutivas, negativas del sujeto que piensa. En cambio, el biologismo no hace sino reducir a su vez el psicológico a una función orgánica y considerarlas tales leyes del intelecto, junto a las leyes del a herencia y de la evolución como resultado de la ley biológica general, según la cual el organismo subviene a su conservación por los medios más breves y derechos.
Para los griegos esto es un absurdo. Pensar que las cosas son lo que son no porque ellas lo sean, sino porque nuestra constitución así lo manda. "El subjetivismo manifestándose a través de la forma del biologismo está elevando la estructura biofísica del hombre sobretodo en la disposición hereditaria y el entorno a fundamento exclusivo y horizonte único del sentido de su vida. Con esto se niega todo poder normativo del espíritu sobre la vida. Esta doctrina en sentido más amplio presenta que la realidad entera no es sino manifestación de una vida universal que se crea su propia forma en cada ente particular".
Ya el hombre obra por voluntad de poder como principio de una nueva posición de valores. Es la forma más extrema del nihilismo pone eternamente el absurdo de la nada, se ha caído en el olvido del ser, el hombre así es un ser para sí, en su libertad limitada, lleva a cabo el anonadamiento del ser.
domingo, 7 de mayo de 2017
ACTIVIDADES A REALIZAR TEMA 8
1. Realizar mediante un cuadro sinoptico una sinopsis conceptual del tema anterior.
sábado, 6 de mayo de 2017
Tema 8: EL DOGMATISMO
La palabra “dogma” de origen griego significa doctrina fijada. Para los primeros filósofos significó "opinión". El dogmatismo es una escuela filosófica que: “Da por supuestas la posibilidad y la realidad del contacto entre el sujeto y el objeto”
Dice que “los objetos de la percepción y los objetos del pensamiento nos son dados de la misma manera: directamente en su corporeidad.” Pero el conocimiento para esta corriente no es un problema: “suponen la capacidad cognoscitiva del hombre y suponen que la realidad de hecho existe; su preocupación es la naturaleza.”
Para una mayor comprensión de lo anterior, observa el siguiente vídeo:
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B. ORIGEN DEL DOGMATISMO
El dogmatismo se da en los siglos VII y VI a.C.: “El dogmatismo, al ser la actividad propia del hombre ingenuo es la más antigua y primigenia posición tanto en el sentido psicológico como en el histórico. En el período originario de la filosofía griega domina de un modo casi general.”
Las reflexiones epistemológicas, no aparecen entre los presocráticos (los filósofos jonios de la naturaleza, los eleátas, los pitagóricos). Ellos son principalmente teóricos del mundo natural, lo que escriben entra en la designación genérica sobre la naturaleza. “Estos pensadores se hallan animados todavía por una confianza ingenua de la capacidad de la razón humana.”
Para ellos el conocimiento no presenta ningún problema, están imbuidos en el ser y absorbidos por la naturaleza. Ella es la realidad que existe por debajo de todas las “cosas”, y que, aunque es común a todas se distingue de ellas. En cambio las “cosas” múltiples más que realidades, son apariencias mudables, inestables y de duración limitada: “Esta naturaleza la entienden los presocráticos en un doble sentido: como ‘substratum’ inmudable del ser, por debajo de todas las mutaciones y de las cosas, y también, como fuerza que hace llegar las cosas a ser, como una fuente inagotable de seres.”
C. REPRESENTANTES
Pensamiento. Tales cree encontrar el principio básico (arjé), señalando al agua como principio de todas las cosas. Pero este principio no es sólo el fundamento de las cosas sino el principio de la vitalidad, de todo lo viviente.
“Lo que constituye el mérito histórico del milesio es, sin duda, el concepto de principio originario de todo ser, concepto que fue él el primero en haber definido.”
Dos tesis le fueron atribuidas a Tales. La primera, que todo procede del agua. Sobre ésta nos informa Aristóteles:
“Pero, en cuanto al número y a la especie de tal principio (el primer principio de todas las cosas) no todos dicen lo mismo, sino que Tales, el iniciador de la filosofía, afirma que es el agua (por eso también es que manifestó que la tierra estaba sobre el agua).”
Ahí tenemos no una sino dos afirmaciones “acuosas”. La segunda, la idea de que la tierra descansa sobre el agua, parece más bien una idea astrofísica. Todo procede del agua; es decir, que la multiplicidad fenoménica del mundo procede de algo simple. El mundo tiene pues una arquitectura inmanente. Existe un supuesto adicional en la “inocente” frase de Tales; se trata de que la estructuración del universo, es, en el mito y la religión, exclusiva y mistérica competencia de los dioses.
Lo anterior es un primer desafío a los dioses; paradójico si se tiene en cuanta la otra tesis del sabio. Esta segunda tesis de Tales dice que todo está lleno de dioses. Esta tesis está ligada a su opinión sobre los imanes y el ámbar. Leamos primero lo que nos dice Diógenes Laercio:
“Aristóteles e Hipias dicen que Tales atribuyó alma a cosas inanimadas, demostrándolo por la piedra imán y por el ámbar.”
En principio, lo que Tales afirma es que todos los elementos, tenidos por inertes tienen “psyché”, alma. Pero Tales hizo extensivo este atributo a todo lo inanimado (Tá apsychá). Aristóteles vio en la afirmación de Tales un cierto animismo (Hilozoísmo) que le impelía a adjudicar espíritus a todas las cosas.
El animismo de Tales no es superstición, supone una degradación de lo divino; en lugar de ser manifestación extraordinaria inaprehensible, los dioses se convierten en la esencia de todo lo que existe y se desdibuja en ellos el rasgo trascendente que los separaba del mundo y del alcance del pensamiento, iniciando su transformación en meras causas naturales. Por eso, aunque suene paradójico, al poblar el mundo de dioses, Tales ejecuta un movimiento de profanación, una primera maniobra de teorización.
Pensamiento. Aborda el problema de la naturaleza en el mismo sentido que Tales. “No se pregunta qué son las cosas, sino de dónde proceden, de qué están hechas y cómo se hacen.”
El primer principio según Anaximandro es el “Ápeiron”, lo indeterminado, ilimitado, lo indefinido. No es una finitud en abstracto, sino una materia primordial, inmutable, incorruptible generadora de todos los seres y a la cual todos retornan:
“Viene a ser una especie de nebulosa, o matria plástica proteiforme, equivalente a caos de las antiguas cosmogonías, que no es ni agua, ni tierra, ni aire, ni fuego, sino anterior a todas las determinaciones y a todos los contrarios.” Aristóteles la interpreta como una mezcla confusa de elementos, los cuales se van separando después por el movimiento.
Anaximandro considera que: “El ápeiron queda fuera del cielo, envuelve, contiene, y gobierna todas las cosas.” Para explicar la formación de las cosas enseña un proceso de separación de contrarios. El interior de la masa confusa es agitado por un movimiento eterno, creando remolinos, originando así separación de cada una de las cuales se forman otros mundos.
“Con esta contraposición entre los cosmos limitados y el ápeiron limitado, queda definida la oposición fundamental entre “finitud” e “infinitud” o limitado que recogerán los posteriores pre-socráticos.”
Anaximandro “creyó que las cosas no nacían de una sola sustancia, como Tales del agua, sino cada una de sus propios principios particulares. Creyó que estos principios de las cosas singulares eran infinitos y que daban origen a mundos innumerables y a cuantas cosas en ellos nacen, y sostuvo que estos mundos se disuelven y nacen otra vez, según la edad a la que cada uno es capaz de sobrevivir.”
Pensamiento. Anaxímenes concibe el cosmos como un animal viviente, dotado de respiración, dentro del “Pneuma” infinito que lo envuelve todo. De ahí proviene probablemente su concepto de que el aire es el principio primordial de todas las cosas. Así como nuestra alma, siendo aire, nos mantiene unidos, así también el aliento y el aire circundan todo el cosmos. Pero no se trata del aire atmosférico, sino de un “protoelemento eterno”, divino, viviente, ilimitado, sutil, movilísimo, casi incorpóreo, que es principio del movimiento y de la vida de todas las cosas.
Es claro pues, que su principio es el aire, del cual por condensación y rarefacción ha salido todo. El aire enrarecido se torna fuego; condensado, viento, después nubes; luego, aún mas condensado agua, tierra, piedra y de ahí todo lo demás. El aire aparece aquí como algo vivo y divino en la misma línea de Tales y Anaximandro. Finalmente, para Anaxímenes, las cosas provienen del aire infinito y todas retornan a él.
Pensamiento. Pitágoras de movió en la dirección del dualismo órfico, de los cuales tomó la doctrina de la transmigración de las almas. Por lo cual dice que el alma procede de otro mundo, se ha manchado con el pecado y ha de llevar ahora, encadenada al cuerpo, una vida de expiación, hasta que logre verse libre del cuerpo.
Dice que el número es el principio (arjé) de todas las cosas. Con ello se pone el principio de los seres, no en la materia, como hasta ahora, sino en la forma. El número es lo que da forma, lo que hace de lo indeterminado algo determinado.
Este descubrimiento del número ha sido muy productivo para el desarrollo de las modernas ciencias de la naturaleza, que viven cada vez más del número. Por lo tanto, siguiendo con la concepción pitagórica, las relaciones de los cuerpos del universo se expresan a través de números y se manifiestan ordenadas y proporcionadas. Él pone el fundamento del número en la forma y en su naturaleza.
Pitágoras, además, plantea la teoría de la eterna marcha circular de todas las cosas, que tuvo su expresión culminante en la idea del cosmos. En el gran año cósmico se nos revela esa idea de armonía. Así, el proceso cósmico no es una marcha rectilínea, sino que se desarrolla en grandes ciclos: estrellas y sistemas cósmicos vuelven siempre a su sitio y el reloj del mundo torna a recorrer el mismo camino de eternidad en eternidad. Decía: “yo me volveré a encontrar ante vosotros con mi cayado.”
Pensamiento. “Todo fluye”, es el principio. Nada permanece en un ser: “No puede uno bañarse dos veces en un mismo río” (frag. 91), las aguas han pasado, otras hay en lugar de las primeras y aun nosotros mismos somos ya otros.
Para Heráclito, el arjé no sería ni el agua ni el ápeiron, sino el devenir: “Ningún ser humano ni divino ha hecho este mundo, sino que siempre fue, es y será eternamente fuego vivo que se enciende según medida y según medida se apaga”.
El fuego es para Heráclito no una determinada substancia corpórea, sino un símbolo de la eterna inquietud del devenir con sus incesantes subidas y bajadas. El devenir es una cierta tensión entre los contrarios, y esa tensión es la que pone en curso el movimiento. Este devenir es una sintética pervivencia de los contrarios: “no comprenden cómo lo discorde no obstante, concuerda. Es una armónica junto a opuestos como el arco y la lira.”
La oposición para Heráclito es algo fecundo, lleno de vida y de fuerza creadora, y en este sentido se ha de entender su aforismo: “La guerra es padre de todas las cosas, es de todas las cosas rey.”
Pensamiento. Para Parménides no hay un devenir, sino un ser, y este ser es compacto, es uno y todo. Sostiene la unidad del cosmos de una manera extrema, sin cambio, sin movimiento, en prefecto reposo.
Parménides se coloca de un modo consciente en el pensamiento como vía única hacia la verdad. En su poema enfatiza sobre el peligro de caer en las vías de la experiencia sensible.
La distinción entre conocimiento sensible y conocimiento intelectual es lo que goza de aceptación en todo decurso de la historia de la filosofía. Toda forma de racionalismo caminará por las vías descubiertas por Parménides.
Parménides toma el mundo de los conceptos por lo auténtico y real. Así vino a confundir el mundo con el mundo de la realidad, y desde esa base estructuró de manera original su concepto de ser.
D. ACTUALIDAD DEL PENSAMIENTO
La filosofía presocrática se enfrenta contra la naturaleza con una pregunta teorica: pretende decir qué es. Lo que define a esta filosofía, ¿es la pregunta la que la moviliza: ¿Qué es todo esto? A esta pregunta no puede contestarse con un mito sino con una filosofía.
Sí, este es uno de los mayores aportes que ha hecho la filosofía presocrática al mundo de la filosofía de todos los tiempos. Al preguntarse ¿qué es todo esto?, ella está abriendo la puerta de acceso al conocimiento. No interesa el método utilizado, ni su concepción del conocimiento, sino su horizonte que vislumbra al mundo del conocimiento.
viernes, 5 de mayo de 2017
ACTIVIDADES A REALIZAR TEMA 7
1. Mediante un cuadro explicativo, realizar una sinopsis conceptual del tema anterior
jueves, 4 de mayo de 2017
Tema 7: EL ESCEPTICISMO
A. DEFINICIÓN
“El escepticismo es la facultad de oponer, de todas las maneras posibles los fenómenos posibles y los noúmenos; y de ahí llegamos, por el equilibrio de las cosas y de las razones opuestas (isostenia), primero a la suspensión del juicio (epojé) y después a la indiferencias (ataraxia).”
El escepticismo toma una actitud contraria al dogmatismo. Esta corriente tiene una posición que el sujeto no puede aprehender al objeto.
“El sujeto cognoscente depende de una serie de factores que le impiden llegar al objeto.”
Para comprender el escepticismo es necesario saber que: “El escepticismo como doctrina filosófica tiene dos aspectos: Uno teórico y otro práctico.
Desde el punto de vista teórico, el escepticismo es una doctrina del conocimiento según la cual no hay ningún saber firme, ni puede encontrarse nunca ninguna opinión absolutamente segura. Desde el punto de vista práctico, el escepticismo es una actitud que encuentra en la negativa a adherirse a ninguna opinión determinada en la suspensión del juicio (epojé), la salvación del individuo, la paz interior.”
El escepticismo no pone en duda el fenómeno, sino lo que se dice de él, y esto es diferente del fenómeno mismo.
Para una mayor comprensión de lo anterior, observa el siguiente vídeo
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B. ORIGEN DEL ESCEPTICISMO
El escepticismo empezó propiamente en el siglo III a.C. con Pirrón de Elis y los pirronáicos que fueron llamados escépticos. Pirrón fue influenciado durante su expedición militar por la silenciosa sabiduría de los orientales.
C. SENTIDO Y FASES DEL ESCEPTICISMO GRIEGO
El escepticismo griego tiene cuatro etapas bien definidas, aunque propiamente no guardan relación entre sí:
El escepticismo, en cuanto actitud negativa ante la validez del conocimiento científico aparece con Pirrón. Su actitud y sentido es moral, al estilo de las escuelas socráticas menores en cuyo marco se encuadra el pensamiento.
La segunda fase del escepticismo se desarrolla en la Academia Platónica en lucha contra el dogmatismo de los estoicos.
El escepticismo reaparece en forma más aguda a finales del siglo I a.C, con Enesidemo y Agripa.
La última fase del escepticismo es representada por Sexto Empírico, médico que perteneció a la escuela empírica del siglo II d.C., quien se proponía destruir toda clase de dogmatismo especulativo, adoptando una actitud práctica empirista ante la realidad.
D. REPRESENTANTES DEL ESCEPTICISMO ANTIGUO
Pensamiento. “Enseñó que la razón humana no puede penetrar hasta la esencia íntima de las cosas. Lo único que podemos conocer es la manera como las cosas aparecen ante nosotros.” Por lo tanto, de nada podemos estar ciertos, y el sabio debe abstenerse de juzgar.
No podemos fiarnos ni de las percepciones sensibles ni de la razón. No se debe admitir alguna afirmación teórica. Guardando estos principios se consigue la tranquilidad del alma (ataraxia).
“La preocupación de Pirrón no era la del mundo físico, era la virtud y la felicidad, como también la crítica dialéctica de las opiniones contrarias.”
La doctrina de Pirrón se puede reducir a lo siguiente: “No hay nada bueno sino la virtud, ni malo, sino el vicio. La felicidad consiste en la paz y la tranquilidad del alma, todo lo demás es indiferente.”
Pensamiento. “Seguidor de Arcesilao, Carnéades enseñó que el conocimiento es imposible y que no existe criterio alguno de verdad.”
Carnéades trató de excluir toda noción absoluta, apoyándose nada más que al aspecto crítico y negativo, al relativismo, al probabilismo y a la verosimilitud.
“No hay ninguna doctrina que sea verdadera y cierta en sí misma. Todas tienen solamente parte de verdad, y esa parte es suficiente, para fundamentar la acción ateniéndose a la probabilidad.”
Carnéades comprendió que la suspensión total del juicio es imposible y elaboró la teoría de la probabilidad que abarca diversos grados y, es a la vez, necesaria y suficiente para la acción.
La influencia de Carnéades va hasta el siglo I d.C., expresada en particular en la mentalidad de Marco Tulio Cicerón.
Pensamiento. Es con Sexto Empírico que se da la última etapa del escepticismo antiguo en la forma de empirismo que desarrolla la lógica fenomenológica. “Así nace una ciencia positivista, ni Hume ni Comte han inventado nada realmente”.
Sexto sostiene que debemos suspender el juicio porque tanto la afirmación como la negación son igualmente persuasivas. No hay criterio de verdad, las demostraciones son relativas, la causa es incapaz de explicar los hechos. La única actitud racional es la abstención de todo juicio, sólo así se logra la libertad del espíritu, pues no se sujeta a ninguna escuela o dogma. Pretendía Sexto que el escéptico debiera ser ante todo un observador, un buscador y cuestionador que no niega ni afirma nada, teniendo en cuenta que el escéptico no pretende negar la realidad, pero sí los juicios sobre la realidad.
Los argumentos más conocidos de Sexto se encuentran en los llamados “tropos”, en el octavo tropo Sexto dice: “Todas las cosas son relativas, nos vemos obligados a sus pender nuestro juicio sobre lo que son absolutamente y por naturaleza.”
Sexto está tan seguro de que todo es relativo, que al respecto expresa con fuerza: “Aquél que niega que todo es relativo, confirma que todo es relativo, ya que muestra que la proposición misma “todo es relativo” es relativa a nosotros, que no es absoluta, por que él nos contradice.”
En los tropos también se encuentran los argumentos contra el silogismo, contra la noción de causa y contra la idea de providencia. En los argumentos contra el silogismo declara que la conclusión silogística representa un círculo vicioso. En los argumentos contra la noción de causa afirma que si la causa es una relación, no puede existir objetivamente. En cuanto a la providencia Sexto destacaba las antinomias cosmológicas (como la posibilidad de ser Dios finito o infinito) y las antinomias morales (Como la contradicción entre la perfección divina y la existencia del mal).
Finalmente dice Sexto: “Los tropos liberan al espíritu como un purgante libera al intestino evacuándose a sí mismo. La conclusión no es pues “yo no se nada”, sino mas bien “yo me abstengo (de juzgar), examino, busco”, o, mejor aún “qué es lo que se?, fórmula de la que hizo su divisa Montaigne.”
E. EL ESCEPTICISMO MODERNO
Los rasgos concretos de esta nueva época cobran plenitud y nitidez en la contra imagen negativa del escepticismo. “Si se quiere llegar a comprender el escepticismo como un factor necesario del pensamiento, no se debe perder de vista esta significación y este rendimiento indirecto.”
Las proposiciones escépticas, aunque por su contenido se remonten a las fórmulas antiguas, aparecen bajo un signo opuesto. La filosofía griega vuelve a ser maestra; pero lo es ahora en un sentido nuevo: “La época moderna se vuelve, no a sus soluciones más maduras y más altas, sino a los últimos problemas y a las últimas dudas a que llega y con que concluye, para asimilárselas interiormente y crear con ello, la condición fundamental para su propia solución futura.”
Lo que en la antigüedad aparece como resultado final de una desintegración práctica, en esta etapa moderna se presenta como un punto de partida.
A. Representantes
Pensamiento. Montaigne dibuja un perfil externo y trata la ordenación formal de su doctrina en el capítulo II del libro de ensayos, titulado “Apología de Raimoud de Sabonde. En este capítulo se notan rasgos del pensamiento de la Edad Media.
Para el autor de los ensayos, el gran problema del hombre se sitúa en el plano de la existencia, es por eso que:
“La fuerza y la originalidad del escepticismo de Montaigne se manifiestan en el hecho de que sabe forjar los resultados positivos y los títulos de legitimidad de la nueva investigación, dialécticamente, en otras tantas armas contra el valor y el criterio de la validez general del saber humano.”
Montaigne ve la idea de la infinitud de los mundos para aislar al individuo y conferir un valor simplemente relativo a la vigencia de sus leyes del conocimiento.
Establecer la armonía entre el pensar y el ser, conocer el espíritu humano como imagen y símbolo de la realidad absoluta, éste es el problema central que aborda la filosofía moderna.
El pensar y el ser no pueden llegar a una verdadera consonancia, mientras pertenezcan a diferentes dimensiones lógicas, mientras el ser absoluto preceda el pensamiento como un concepto general y superior y lo englobe como un caso especial.
“El mérito lógico indirecto del escepticismo es haber desarrollado esta concepción hasta darle completa claridad.”
Para Montaigne, el saber no nos comunica la forma y naturaleza de las cosas, sino solamente la peculiaridad del órgano sobre el que las cosas actúan.
En Montaigne el escepticismo desde un primer momento, al igual que el de la antigüedad, contiene un criterio ético positivo, su meta final es la ataraxia. Se entiende que: “El escepticismo precave al individuo contra el imperio de las pautas morales impuestas desde fuera y, enfrentándose a todas las convenciones morales arbitrarias, le asegura la libertad discursiva de su juicio.”
El escepticismo montaigniano se eleva a la auténtica significación del no saber socrático.
“La duda no se hunde en el vacío, sino que encuentra siempre su punto fijo de apoyo y de anclaje en el suelo de la consideración de los valores.”
Mientras el individuo sepa captarse en sí mismo y en toda su pureza, y sobre poniéndose a todas las limitaciones impuestas por la sociedad, descubre en sí la forma fundamental del espíritu de la humanidad en general, pues es en el hombre mismo donde se halla la esencia y la verdad.
El problema de la muerte ocupa el centro de las consideraciones éticas de los Ensayos de Montaigne: “Filosofar es aprender a morir”, nos dice. “La muerte es condición esencial de tu creación, parte de ti mismo: huyes de ti mismo cuando la huyes.” La vida para Montaigne, de por sí, no es ni un bien ni un mal, es la morada del bien o del mal, según lo que tú hagas de ella.
La duda de Montaigne, expresa al mismo tiempo el presentimiento de los nuevos problemas del conocer, él no llega a abordar de un modo positivo ningunos de los problemas que ahora surgen, pero “con él se liberan por vez primera y emprenden su vuelo las fuerzas fundamentales del espíritu que ayudarán a modelar el porvenir.”
Pensamiento. El espíritu analítico le llevó al escepticismo, como dice él: “La estéril roca en el que se ve reducido a casi la desesperación de reconocer la imposibilidad de enmendar o corregir [...] la desventurada condición, debilidad y desorden de las facultades.”
Para Hume “un verdadero escéptico desconfiará de sus dudas filosóficas" lo mismo que de sus convicciones filosóficas. La duda escéptica surge naturalmente de una reflexión profunda e intensa sobre la cuestión de los hábitos de pensamiento.
“Quien profese un escepticismo estricto, habrá de enfrentarse, no sólo al embarazo de tener que violar sus principios teóricos para atender a las exigencias prácticas, sino también a la compulsión natural a romper con el intolerable talante de la melancolía y delirio filosófico que toma posesión del escéptico tras un ataque de concepciones metafísicas”.
Hume, en más de una ocasión llegó a la existencia del genuino escéptico, y al respecto nos dice: “Que el único resultado del escepticismo es un asombro momentáneo, irresolución y confesión.”
Si somos filósofos debemos permanecer sólo sobre principios escépticos. “Toda realidad no es más que un puro fenómeno o hecho de conciencia, no hay sustancia ni material ni espiritual, la sustancia no es más que un concepto complejo basado en la relación de la identidad y de permanencia en el tiempo”; esto lo llevó a profesar un fenomenismo escéptico.
Pensamiento. La táctica de Bayle consiste en plantear problemas por todas partes, sin manifestar nunca su propio pensamiento. Acumula antinomias enfrentando la ciencia a la fe. Su arma favorita es la historia.
Fue un escéptico puro y simple que manifestó en todo momento una cautela. Lo que el propio Bayle escribió en el “Prefacio” de la primera edición del Diccionario, parece confirmar esta opinión. Lo que pretendió fue poner de relieve la contradicción entre razón y fe y la esterilidad de las controversias teológicas de su tiempo
“En vez de discutir, hay que ser tolerante con todas las opiniones, pasando de la contradicción a la duda, de la duda a la indiferencia y de la indiferencia a la tolerancia”.
Voltaire ha dicho que en ninguna línea de Bayle hay un ataque directo al cristianismo, pero tampoco hay una sola línea que no mueva al escepticismo y a la irreligión.
Bayle no niega pues todo esto y se limita a señalar que en todas las cosas se encuentran razones para dudar y que nuestra razón no es capaz de descubrir por sí misma la verdad.
F. ACTUALIDAD DEL PENSAMIENTO
Angustia y fanatismo son dos de las dolencias capitales de nuestro tiempo, como lo fueron, en distintas formas, del final del mundo antiguo. El intento de ir más allá fue la ataraxia, en la versión negativa, la suspensión o la abstención, el desinterés, la indiferencia no adoptando las formas positivas que son propias de una auténtica ataraxia, las cuales son el estado de alerta y el activo tenso sosiego.
Para Ortega y Gasset, el escepticismo filosófico no debe ser una melancolía, ni un dolor indefinible, ni una inquietud difusa que vagabundea por nuestro pecho: “El escepticismo justificado como objeción a toda teoría, es una teoría suicida.”
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